Actualizar WordPress no es opcional. Muchas actualizaciones corrigen fallos de seguridad que ya se conocen públicamente, y los bots buscan precisamente webs que no se han actualizado. Pero también es verdad que una actualización mal hecha puede dejar tu web en blanco en segundos.
La diferencia entre un susto y una actualización tranquila está en el método. Este es el que sigo.
Antes de actualizar
1. Haz una copia de seguridad completa
Archivos y base de datos, y guardada fuera del servidor. Es tu red de seguridad: si algo sale mal, vuelves atrás en minutos. Si no tienes claro cómo hacerla, aquí lo explico: copias de seguridad en WordPress.
2. Revisa qué vas a actualizar
No todas las actualizaciones son iguales. Una versión menor suele traer correcciones; una versión mayor puede cambiar cómo funciona un plugin. Antes de actualizar, conviene leer las notas de la versión de los plugins importantes (constructor visual, tienda, formularios, multidioma).
3. Comprueba la compatibilidad
Fíjate en tres cosas:
- La versión de PHP de tu servidor y la que piden los plugins.
- Si el tema y los plugins dicen ser compatibles con la nueva versión de WordPress.
- Si hay plugins que llevan mucho tiempo sin actualizarse: son los que más problemas dan.
4. Si puedes, prueba primero en un entorno de pruebas
Un entorno de pruebas (staging) es una copia de tu web donde puedes romper lo que quieras sin que lo vea nadie. Es la forma más segura de actualizar webs con tienda online o con muchas funciones a medida.
Durante la actualización
5. Actualiza por partes, no todo de golpe
Si actualizas veinte cosas a la vez y algo falla, no sabrás cuál ha sido. Mi orden habitual:
- Plugins de menor riesgo, uno a uno o en grupos pequeños.
- Plugins críticos (constructor, tienda, formularios), de uno en uno.
- El tema.
- El núcleo de WordPress.
Después de cada bloque, reviso la web.
6. Elige un buen momento
Evita actualizar justo antes de una campaña, un viernes por la tarde o en horas de máximo tráfico. Si algo falla, querrás tener tiempo para arreglarlo con calma.
Después de actualizar
7. Revisa lo importante
No basta con ver que la portada carga. Comprueba:
- Las páginas principales en ordenador y en móvil.
- Que los formularios envían correctamente.
- El carrito y el pago, si tienes tienda.
- Que no aparecen errores en la consola del navegador ni avisos en el panel.
8. Limpia la caché
Muchas veces lo que parece un fallo es solo la caché sirviendo una versión antigua de los estilos. Vacía la caché del plugin, del servidor y, si usas una CDN, también la suya.
Qué hacer si algo se rompe
Que no cunda el pánico:
- Si un plugin concreto ha causado el problema, desactívalo y busca una versión corregida o una alternativa.
- Si la web muestra un error crítico, WordPress suele enviar un correo al administrador con un enlace de modo de recuperación.
- Si no consigues arreglarlo, restaura la copia que hiciste antes de empezar. Para eso está.
¿Prefieres no preocuparte de esto?
Es exactamente lo que hago en el mantenimiento WordPress: actualizaciones revisadas, con copia previa y comprobación posterior, y un informe para que sepas qué se ha hecho. Si quieres saber más sobre lo que incluye, lee qué incluye un buen mantenimiento WordPress.




